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EL SABADO Y LA CASA
Luis Valle Goycochea
20
Es cuando abrimos los ojos tras la siesta
y se encuentra el lugar
de la cuenta quebrada, y se echa
de menos al que falta, cuando el gato
ronronea al sol
haciendo una buena digestión...
Se advierte
en todo una lánguida color,
y se miran las cosas
como después de un viaje...Todo tiene
un extraño aspecto lívido...Se orillan
inocentes peligros...
Cerca al umbral soleado de las casas,
las palanganas lucen
el agua más transparente de las aguas.
Peinan a los chicuelos sus mamás mojando
distintos peines sucios
en iguales porciones de agua que se irisan
a la sumersión periódica del peine...
Yo me pongo a contar las filas de saúcos.
Esta mañana se ha ido no se quien entrañable...
Mamá suspira:
-A esta hora estará bajando
a todo el calor del Marañón...
Y SE ME OCURRE PENSAR
Manuel Morales
A Evanice M. Signori
Es hermosa porque es joven y está
enamorada
Vasco Pratolini
Y se me ocurre que al otro lado del mundo
el amor siempre perdurará
como aquel
último jazz que el orgullo no alcanzó a quemar y/o colgar
sobre la tierra.
Y siempre estaremos desnudos
convertidos en nuestra propia piel radiante
Es decir libres de vanidad
llenos de sabiduría como el agua.
Y aun
con nuestra soledad llena de pájaros
pondremos ojos gigantes a la lluvia/
para que nos mire y nos oiga con la más curiosa extrañeza/
para que riegue la rosa que crecerá eterna
en la Rua Silva Jardín s/n
allá al otro lado del mundo
en Palmeiras.
Y así iremos edificando
una tras otra
la primavera
en cualquier calle del mundo/
con grandes y pequeñas palabras
voces que nos enseñarán
hablar y/o gritar llamando
a Gelinho & Ana Maris & Oneida &
a Enedir con ojos y cuchillos
a desconocidos sin nombre
-sin sombras detrás de sus mundos-
en el cine donde nuestro amor respiró el gesto
la adhesión de miles y millones de enamorados.
Y se me ocurre pensar que somos bellos. /Bello es
también
todo "lo que se ama y permanece":
una esquina una calle
una mujer que escucha
que intuye
el olor del mar
y la historia secreta de las piedras. (Bello es estar
desnudos
involucrados en la nomenclatura
de la carne/el amor/el mundo/
mientras nuestra raíz
se erige
o mientras escuchamos
la última noticia subversiva
relacionada con el Capitán Lamarca
detectado en Sao Paulo y Bahía y Minas Gerais es dicir:
en todo Brasil
PORQUE EL ES EL BRASIL INVISIBLE).
Y pienso que al otro lado del mundo,
mi mundo dio 20,000 millones de vueltas. Y el amor
siempre perdurará
como aquel
último jazz que el orgullo no alcanzó a quemar y/o
colgar
sobre la tierra.
Río 17/5/71
ACARICIAME MI AMOR
Delia Vargas Machuca de Caravedo
Acaríciame, como si fueran
lánguidos aleteos de palomas
mensajeras del amor
Acaríciame,
asi podré vivir dulcemente
ilusionada con tu recuerdo
Acaríciame, lentamente
arráncame esta nostalgia
que me acompaña
en lo profundo del alma
Acaríciame, en la eternidad
del suave olvido
del tiempo y la distancia
Acaríciame,
quiero sentir tu aliento y el mío
en tierna comunicación
Acaríciame, mi amor
deseo sentirme estremecida
entre tus brazos
Acaríciame,
quiero vivir unida y fundida
en el fondo de tu ser
El amor es tierno hermoso
son tenues sollosos
que aprisionan mis sentidos
Acaríciame, mi Amor
E S P A C I O
Ana María Intili
creces como
mis hermanos mayores
gigantes como el león
como la vida
como la ausencia.
Juegos de fuego, pasitos
escondidos,
infancia feliz
de juegos sin reglas.
Juego de juego
secreta travesura, siesta cómplice
luego
amaneceres
el fuego envolviendo todo.
Nada se salva, nada queda.
Entonces silencios y ausencias
rodando
intangibles y negados
lecho vacío de río sin nombre
linaje suspendido
ojos volteados donde
la quietud resiste
luz de nuevo
es la vida
el amor
NUESTRO ÍNTIMO BIG BANG
Frank Otero Luque
Polvo cósmico,
soplado por el Espíritu,
insufla el alma
de la bestia y de la vida.
Un ojo
mira al mundo desde adentro
y, en la entraña de la carne,
reconoce el miedo existencial
desde el origen del Ser.
Una nariz
huele el paroxismo
de feromonas impregnadas
en los riscos / de la lujuria,
y que mueren trasmutadas
en vaho
e-fer-ves-cen-te.
Una antena tubular,
bipolar,
parabólica y diabólica
capta los gemidos
en clave Morse
y sin clave alguna.
Perfectas cinceladas sonoras
que remarcan los surcos del placer,
abriendo nuevos causes
en la memoria indeleble e inefable.
Terremoto, incendio / rayos y truenos;
el conjuro total de todas las fuerzas.
Una boca
escupe la simiente
que repuebla al mundo,
o sólo calma su hambre
unos instantes,
arrojando mendrugos
a los pobres.
Tibia y viscosa lava
del volcán que nunca duerme,
y que sólo erupciona
cuando tú lo invocas.
Estallido y polvo cósmico
que penetra en cada poro,
en cada recodo de la mente
y del alma.
Se renueva el universo
cada vez,
de forma igual y diferente
cada vez.
Dedos,
cinco dedos,
once dedos.
Cada uno es una nota de la escala,
un peldaño / remontado en olas,
en tsunamis progresivos,
progresivamente agigantados,
que bajamos de golpe
con la resaca del éxtasis.
Polvo cósmico
que se queda pegado para siempre
en el sudor del tiempo
y el recuerdo de la piel
que lo recrea a su antojo;
en el aliento de la boca
que lo traga y escupe,
sobreesdrújulo,
esdrújulo,
paroxítono y agudo
a la vez.
Y una lengua,
dos lenguas,
cuatro lenguas,
que se rajan nuevamente
repasando los sabores
de pliegues externos
e internos,
devorándose a sí mismos.
Se nos tapan los oídos,
se nos despeja la nariz
y entrecorta la respiración;
retorcemos los dedos
y blanqueamos los ojos.
Ojo, antena, nariz, boca;
piel, sudor, pelos y entraña.
Somos lenguas,
sierpes enredadas / a punto de explotar,
de ser expelidas / y volvernos polvo
una vez más
en éste,
nuestro íntimo Big Bang.
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