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| Mario Razzeto en su poema "Otoño", nos dice: la patria es una palabra guardada en el corazón. Luis Valdés Pallete, en el poema "Esperanza", se dirige al pequeño hijo PAGINA DOCE | |
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OTOÑO Mario Razzeto Himnos enlutados entonándose bajo un sol de ambar muerto ante los muros derruidos del otoño, manifiesto amigo de la soledad, hoy que la patria es una palabra guardada en el corazón, el amor una página borroneada y la vida un juego macabro, un barco carenado, una sentina de espejos empañados. Los antiguos incineraban bestias a sus dioses, solían negociar con salmos su futuro. Yo solo tengo algunas cartas, viejos poemas, una foto descolorida en donde una delgada muchacha parece sonreir. Si yo pudiese incinerar a la melancolía, si al menos yo pudiese destruir los rumores rondándome el pecho por las noches como un cascabel de barro, si pudiese empujar un poco el tiempo, hacerle camino al invierno, expulsar las trenzas del otoño, romper sus alas renegridas, desterrar su largo deterioro, cogerlo por las astas, invariablemente desterrarlo a la frontera del sueño. Tu modorra, voraz otoño, tu mórbida modorra ha varado medusas por las orillas de este día, detritus fatigado, conversaciones en voz baja, sombras desteñidas. matrimonio de la dulce maru y su César Toro Montalvocuando cruzo maru oh tu ciudad riquimada en mil manzanas DOS POEMAS DE: Canto Primero PASION POR LA EXISTENCIA - I - Tengo una cita ESPERANZAPequeño hijo: VIEJAS PENAS EN UNA SACRISTIA Carlos Wertheman Para ti no existía la vulgata que valga Tu fe era ardiente Que buscaba lo más puro Tus ansias de latinista casi extinto Se dibujaba tras tu sonrisa Y tus pobres dientes Las colegialas que la recibían en las mañanas Estaban lejos Pero tan al alcance de tu mano Tan de cerca de tu habitación Que alguna vez pensaste en mostrar a alguna Tu colección de estatuillas de oriente (amadísima herencia materna) o tu vieja Biblia latina bendecida por algún papa sonriente tan grande y pesada que ya no puedes mover de ese atril que un abuelo trajo de Sajonia también reprimiste el deseo de mostrar tu vieja cama de patas en garra tan europea y rancia como tu quisiste ser y alguna vez una te vio sin el cuello duro y vio tus arrugas y te sonrió hacia ti no habrá malicia (la sotana tiene sus ventajas) pero no habra nunca colegiala a quien mostrar tu viejo pene reseco | |